Mediante el esfuerzo combinado una montaña se transforma en piedras preciosas; la unión de corazones cambia el barro en oro

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Bienaventurado

Miró el Señor el campo de mi padre y exclamó: "Hay mucho fruto para cosechar, pero falta para que esté maduro". Y lo sometió a prueba. Mi padre perdió lo que más atesoraba: su memoria, su cultura, su autonomía…y se hizo pobre a los ojos de Dios. Mi padre lloró en el dolor de su enfermedad…y recibió el consuelo de nuestras lágrimas. Al final el Señor miró de nuevo y dijo: ¡Está bien! Ya basta, el fruto está maduro. Cortó, recogió la cosecha, separó la paja de las semillas, llenó un gran saco con ellas. Me acerqué y saqué tres granos hermosos, mis predilectos: alegría, generosidad y servicio. El servicio fue su impronta, lo heredó de sus padres, lo vivió en los trabajos que ejerció, que eran principalmente para el bienestar de los demás. La generosidad se daba a manos llenas, en su interés de encontrar el vínculo entre los que hallaba en su camino, pues entregaba con interés su tiempo para escuchar y comprender. Y su alegría…creo que el ingrediente principal fue su inigualable capacidad de asombro, porque hasta lo más pequeño e insignificante era para él motivo de entusiasmo y alegría. Desde su sendero nos miró con sus celestes ojos, nos regaló una amplia sonrisa y caminó cantando hacia el horizonte. Bienaventurado que eres, padre mío, nos veremos al atardecer.

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Trabajar por la Paz

El verdadero buscador busca las condiciones propicias para que se realice lo prometido, es un trabajador por la paz, tanto interna como externa, pues a Dios se le conoce en el silencio y la contemplación. Dios mismo es un ser que nos deja la paz como su mayor herencia filial

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Pasión intensa

El verdadero buscador debe tener una pasión interior, un 'hambre' inmensa de aquello que busca, es hacer las cosas como deben ser, pues si busco a Dios me exijo cumplir con lo que es recto para mí y los demás, porque el verdadero buscador no se conforma con buscar solo, sino sabe que todos son buscadores, y muchos han equivocado su búsqueda, por lo que hay que saber ayudar a corregir el rumbo a los desvariados, con la caridad que cada caso comprenda

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¿Conocer es igual a Poseer?

Conocer a Dios es llegar a poseerlo todo, y hay en esto un peligro: ¿buscamos a Dios para poseer sus tesoros o lo buscamos por lo El es realmente?

"Un Laberinto es una casa labrada para confundir a los hombres" (Borges)