Mediante el esfuerzo combinado una montaña se transforma en piedras preciosas; la unión de corazones cambia el barro en oro

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La pureza interior

El verdadero buscador tiene su corazón limpio, es un verdadero caballero en esta cruzada, es honrado en sus intenciones, respetuoso de las condiciones que implica este tipo de caminar, pues cualquier mancha o suciedad será una carga inmensa y nos hace indignos de abrir el último sello que abre la puerta, que despliega el velo y nos permite ver el Rostro divino

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¿Conocer es igual a Poseer?

Conocer a Dios es llegar a poseerlo todo, y hay en esto un peligro: ¿buscamos a Dios para poseer sus tesoros o lo buscamos por lo El es realmente?

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Pobres de Espíritu

La pobreza de espíritu es un camino al Cielo, pues nos permite despojarnos de lo que nos aleja de Dios. Es claro que las riquezas y el poder ciegan nuestra visión de Dios, pero también creerse sabios nos hace 'mirarnos el ombligo' y olvidar la mirada hacia la meta

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Instante Final

Si una sola cosa pudiera yo hacer ¿cuál de todas podría ser? Contemplar en silencio el ocaso mirando al amor de mi vida recortando su silueta el horizonte. Correr y dar un salto en el aire queriendo atrapar ese instante con un grito de gozo y un brazo hacia lo alto. Acariciar a mis padres y decirles que les amo mientras yacen junto a mí. Acercarme al rostro de mi hijo estrechándolo fuerte, mientras le canto un poema antiguo de ronda infantil. Juntar mis manos a la de mis amigos y renovar el rito de las almas que se comparten. Una flor, una risa, un helado quizás. Una lágrima, una brisa, un suspiro no más. Tantos finales de película y tantos recuerdos hermosos cabalgan por mi mente sugiriéndome el instante feliz. Mas pienso que lo cierto es que cerraría los ojos y diría: "Padre Nuestro que estás en los Cielos...", y luego vendría el 'The End' o un cierre de telón. Me contento con que Dios aplauda al final.

"Un Laberinto es una casa labrada para confundir a los hombres" (Borges)